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uno de los últimos paraisos de las Islas Baleares
Formentera es la cuarta isla en
extensión y población del archipiélago
Balear. Está situada a 38º latitud norte y 5º
de longitud este. Tiene una superficie de 84 km2; y está
poblada por unas 5000 personas estables, aunque en época
turística aumenta considerablemente.
Formentera es una isla plana, con dos
grandes estanques de agua salada (s"Estany des Peix y
s"Estany Pudent); una extensa zona de dunas y dos elevaciones:
el Cap de Barbaria al sur, y la meseta de la Mola al este,
rodeada de acantilados (donde se pueden observar algunas cuevas
antiguamente pobladas), y donde encuentra el punto más
alto de la isla; sa Talaiassa, con 192 m. de altitud; predominando
un clima templado en invierno y caluroso en verano con una
media de unos 19º centígrados al año y
una naturaleza exhuberante y cuidada por sus habitantes.
En la actualidad, la mayoría de
sus habitantes viven del turismo, pero sin abandonar sus viajes
costumbres y tradiciones. Sólo el amor de los formenterenses
por su tierra ha hecho posible que los vertiginosos cambios
sufridos en los últimos años no hayan podido
borrar la identidad de una isla que merece ser visitada.
Parece mentira, como en esta pequeña porción
de tierra acariciada y a la vez maltratada por el viento y
por el mar, se den unos contrastes tan evidentes. Mientras
que en las costas, todo se ha amoldado para el ocio, en el
interior continua desarrollándose la vida rural. Aquí
convive la campesina de densas y largas vestimentas, con la
visitante amante de "top less" cuando no del "nothing
less". Con ello quiero decir que el habitante de Formentera
respeta las costumbres de los demás, aunque evidentemente
como contrapartida, pide igual trato para las suyas.
Si alguna vez te decides a conocer directamente
Formentera, no te asustes si te dicen que primero tienes que
pasar por Ibiza, ya que el viaje entre las dos islas, está
perfectamente cubierto, y en apenas media hora, te hallarás
en tu punto de destino. Es natural que debido al carácter
cosmopolita de Formentera no existan problemas a la hora de
comer.
Restaurantes que ofrecen cocina de diferentes nacionalidades
se esparcen por toda la isla. La cocina autóctona de
Formentera, es muy similar a la de Ibiza. El "sofrit
pagès", "arròs de matançes",
"ensalada de peix sec", son platos típicos
así como los exquisitos postres "graixonera"
y "flaó". No obstante sin que pueda ser considerado
plato típico, el pescado, al poder ser consumido casi
recién sacado del mar, se ha convertido en la especialidad
de los buenos restaurantes de la isla. Sentados bajo una sabina,
o si prefieres un pino, nos extasiamos con ese milagro que
cada día nos brinda la naturaleza al ocultarse el sol.
La penumbra se va apoderando de todo, mientras en el horizonte
la explosión de colores resulta indescriptible.
Restaurantes que ofrecen cocina de diferentes
nacionalidades se esparcen por toda la isla. La cocina autóctona
de Formentera, es muy similar a la de Ibiza. El "sofrit
pagès", "arròs de matançes",
"ensalada de peix sec", son platos típicos
así como los exquisitos postres "graixonera"
y "flaó". No obstante sin que pueda ser considerado
plato típico, el pescado, al poder ser consumido casi
recién sacado del mar, se ha convertido en la especialidad
de los buenos restaurantes de la isla. Sentados bajo una sabina,
o si prefieres un pino, nos extasiamos con ese milagro que
cada día nos brinda la naturaleza al ocultarse el sol.
La penumbra se va apoderando de todo, mientras en el horizonte
la explosión de colores resulta indescriptible.
Pueblos:
La Savina:
El puerto de la Savina sería el
primer núcleo urbano a tener en cuenta, ya que es el
único acceso que tiene el turista a la isla, y por
lo tanto, es de vital importancia. Si algo caracteriza a la
Savina es el continuo tránsito de embarcaciones: barcos
que traen y se llevan turistas y formenterenses , pequeñas
y grandes embarcaciones de pesca, y en verano un increíble
número de embarcaciones de recreo capitaneadas por
gente que deciden pasar sus vacaciones estivales en el mar,
recorriendo las costas mediterráneas.
San Francisco Javier:
A tres kilómetros del puerto encontramos
San Francesc Xavier, éste, sería el núcleo
urbano más importante, considerado como la capital
de la isla, ya que en su plaza se ubica el Ayuntamiento. Justo
en frente de él, se encuentra la iglesia del pueblo,
iglesia, que en el siglo XVIII se utilizaba como fortaleza
contra los bárbaros, y que con el tiempo, se ha convertido
en refugio para los parroquiales del pueblo.
En la plaza del Ayuntamiento es donde se celebran las fiestas
y acontecimientos más importantes, que suelen congregar
a residentes y turistas por igual, en un ambiente festivo,
tranquilo y sobre todo acogedor.
San Francisco es el pueblo más visitado durante el
día debido a su gran cantidad de comercios y bares,
y sobretodo el paseo, donde se encuentran numerosos tenderetes
hippies, que atraen a los turistas con multitud de objetos
relacionados con la isla. Todo esto hace de este pueblo la
capital de la isla y un sitio de visita obligatoria durante
el día.
San Fernando:
Siguiendo en la misma carretera que sale
del puerto y después de pasar por Sant Francesc, el
siguiente pueblo a visitar es Sant Ferran, sitio de paso obligado
para ir a La Mola ó Es Pujols, y que ofrece gran variedad
de bares y restaurantes a los que se puede ir a comer o simplemente
a tomar una copa y observar tranquilamente el paso de la gente
que visita el pueblo.
En Sant Ferran se encuentra uno de los locales más
míticos y con más historia de la isla: La Fonda
Pepe, que en los años 60 ya tenía sus puertas
abiertas al público y desde entonces es visitada por
todo aquel que desee disfrutar del tranquilo y auténtico
ambiente hippie de la isla, ya que a pesar de los años
este es uno de los pocos lugares que apenas ha cambiado con
el tiempo.
Es Pujols:
El último núcleo urbano
y seguramente el que más dirigido al turismo está;
Es Pujols. Se llega a este pueblo desde la salida del puerto
o bien a través de Sant Ferran. Solo entrando en este
pueblo se nota que el ambiente es muy diferente al resto,
sobre todo por la noche. La gran variedad de comercios, restaurantes,
bares, pubs y discotecas hacen de este lugar el paraíso
del turista. Ya sea de día o de noche, el flujo de
gente en Es Pujols es continuo; de día se puede disfrutar
de sus playas, y de todos sus comercios. Por la noche reina
el ambiente festivo, sobre todo en los pubs y en el paseo
marítimo, donde el mercadillo hippie atrae a la gente,
y el ambiente festivo, se mezcla con el aroma del mar.
La Mola:
Sin salir de la carretera principal, la
siguiente parada después de San Ferran es La Mola,
el pueblo más alejado, ya que se sitúa en el
punto más alto de la isla, a unos 15 kilómetros
de Sant Ferran. Se puede decir que este es uno de los pueblos
más tranquilos, ya que debido a la distancia, no es
tan frecuentado por los turistas y hay pocos comercios y restaurantes.
Su mayor atractivo es el mercado hippie que se abre dos veces
a la semana y que atrae a multitud de gente. Otro de los atractivos
de este pequeño pueblo es el faro, situado sobre los
acantilados, desde los cuales se pueden ver unos maravillosos
atardeceres y disfrutar de la soledad del lugar.
Playas:
Si hay algo que sea realmente característico
de Formentera son sus playas. La costa de esta isla está
sembrada de algunas de las mejores playas de Europa, como
lo confirman los miles de turistas que cada verano disfrutan
de sus aguas. La evolución del turismo ha permitido
que sea posible pasar todo el día en la playa sin tener
que salir de ella: restaurantes, hamacas, sombrillas, deportes
acuáticos... , todo lo necesario y más, para
disfrutar al sol de estas playas.
A continuación se describe
una lista de algunas de las mejores playas de la isla.:
Illetes: Las playas de
Illetes, situadas en el punto más al norte de la isla,
y el más cercano a la isla de Espalmador, (a escasos
150m.), son las más visitadas y concurridas por los
turistas. Se puede acceder a esta zona con cualquier vehículo,
aunque se recomienda su acceso a pie o en bicicleta, para
disfrutar mejor del paisaje y contribuir en su protección
medioambiental, debido al contínuo tránsito
de gente. Además, parte de esta zona no es accesible
con vehículos, solo a pie, debido a la irregularidad
del terreno. La zona de Illetas es una de las más completas
en lo que se refiere a ocio: deportes acuáticos, (vela,
sky, etc.), restaurantes...
Llevant: Situada también
en la punta norte de la isla, pero en la zona de levante,
como bien indica su nombre. También es una playa de
gran extensión, y aunque es la zona más cercana
a Illetas y por lo tanto bastante transitada, debido a su
longitud es posible encontrar sitios más tranquilos
y solitarios, aunque naturalmente, no faltan los restaurantes
y quioscos, y su cercanía con Illetas permite recorrer
a pie todas las playas que hay al norte de la isla.
Cala Sahona: Esta pequeña
playa, a pesar de su corta extensión, (escasos 200m
de longitud), es una de las más bellas que se pueden
visitar. Su tranquilidad y belleza característica hacen
de esta cala un sitio de visita obligada para el turista.
Rodeada, como no, de restaurantes y quioscos en los que se
puede comer, o, refrescarse con alguna bebida al mismo tiempo
que se disfruta de las maravillosas vistas que ofrece la vecina
isla de Ibiza, o si ir tan lejos, de la costa de Punta Pedrera,
o de los bellos acantilados de Punta Rasa, a los que se puede
acceder fácilmente a pie, ya que están a escasos
10 minutos de la playa.
Migjorn: De la playa
de Migjorn se puede decir, que es una de las más grandes
de la isla, ya que su extensión de arena abarca gran
parte de la costa sur de la isla, casi desde La Mola, hasta
Es Cap de Barbaria, siendo visibles estos dos puntos tan lejos
entre si, desde esta playa. Su gran extensión y situación
geográfica, hacen de esta playa una de las menos transitadas,
y por lo tanto, una de las más tranquilas de la isla,
esto no implica que no haya los típicos restaurantes
y quioscos al lado mismo de la playa.
Espalmador: Unos
escasos 150 metros separan la isla de Formentera de la de
Espalmador. Esta isla a pesar de su reducido tamaño,
de 3 kilómetros cuadrados, esconde muchas maravillas
en su interior. Hay dos formas de acceder a Espalmador: una
es en barco que realiza un trayecto desde el puerto de Formentera,
hasta Illetas, y finalmente llega a Espalmador; o bien se
puede cubrir a nado la distancia que separa las dos islas,
(siempre que el clima y la marea lo permitan). La playa más
conocida de esta isla es la "Platja de S'Alga" de
gran extensión, teniendo en cuenta el tamaño
de la isla, y considerada puerto natural debido a su forma
cerrada.
La torre de vigilancia (Torre de Sa Guardiola), que esta ubicada
en el punto más alto, observa el paso de los turistas
por la costa de la isla, los cuales no deben olvidar que ésta
es de carácter privado y como tal debe ser respetada;
y mucho más teniendo en cuenta que esta considerada
parque natural debido a la gran variedad de fauna y flora
que habita en ella. Por este motivo no se puede encontrar
en la isla ningún restaurante ni establecimiento similar,
ya que están totalmente prohibidos, pero esto hace
todavía más atractiva la idea de visitar esta
pequeña isla y sus playas, que no han sido alteradas
por el hombre.
+ INFO: FormenteraOnline.com
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